Qué hacer cuando sufres por un deseo no realizado
Los deseos son muy humanos de hecho, la capacidad de desear es una de los rasgos que nos diferencian de los animales. Los deseos pueden ser un estímulo para vivir o también, nuestra propia trampa. Así sucede cuando sufrimos hasta el extremo por un deseo no realizado. ¿Cómo aliviar la pena en una situación así?

Mira la totalidad

Cuando sufres en exceso por un deseo no realizado pierdes de vista la totalidad de tu vida al mirar únicamente la particularidad de la carencia. Tu vida es mucho más que ese deseo que has convertido en una necesidad. Es decir, aunque creas que necesitas que eso que anhelas suceda para ser feliz, en realidad, tú puedes ser feliz al margen de ese deseo incumplido.

Piensa que venimos a este mundo con las manos vacías y nos vamos de él también, llenos de nada.

Déjalo aparcado

Puedes quedarte eternamente y darte de bruces contra un muro o girar, ver la luz y avanzar. No te ayuda en nada seguir estancado en el mismo punto. Deja ese asunto aparcado y avanza con tu vida. Puedes elaborar una lista de objetivos que quieras llevar a cabo. Uno de los riesgos de sufrir por un deseo no realizado es convertir ese tema pendiente en una obsesión.

Los deseos también tienen su parte de avaricia. Es decir, el corazón humano puede ser muy caprichoso al desear siempre cosas nuevas. Aprende a dar valor a lo que ya tienes, para poder valorar también, aquello que está por venir.

Qué hacer cuando sufres por un deseo no realizado

Los deseos que más duelen

Existen deseos que duelen mucho en el corazón. Por ejemplo, el amor no correspondido deja grandes heridas que, por suerte, se superan. Y no es necesario que llegue un nuevo amor para sanar esas heridas cuando descubres que tu vida tiene sentido al margen de tener o no pareja.