Qué hacer cuando te sientes derrotado por la vida
Existen muchas metáforas que utilizamos en el arte de vivir, una de ellas es la lucha. Es habitual escuchar a una persona hablar sobre la vida como una lucha en la que ha tenido que pelear muy duro. Y en toda lucha, existen momentos de derrota que te dejan agotado e incluso, con la sensación de no poder más. Son momentos amargos, de color gris, que te hieren en lo más hondo del corazón. Son situaciones que es mejor no ignorar para vivir de una forma coherente con el momento presente. En un momento de derrota tienes que descansar.

Refuerza tu descanso

Una derrota fuerte te agota a nivel físico y mental, te hace sentir tan vulnerable y tan herido que sientes que eres un niño que está a punto de dar sus primeros pasos y puede volver a caerse en cualquier momento. En una situación así es importante que cuides de ti, que descanses más y duermas durante más tiempo.

Puedes echarte incluso una siesta cada día para ir retomando el ritmo. Dedica tiempo a preparar con mimo tus menús diarios para alimentarte con cariño.

Qué hacer cuando te sientes derrotado por la vida

No te juzgues

No te juzgues por sentirte así o porque no te apetezca hablar por teléfono con muchas de tus amistades o estar con más gente. El juicio es una lucha interior, un debate que te desgasta. Date permiso para sentir así y no juzgues como malo un sentimiento que es natural.

Date un tiempo para estar en este punto pero no para estancarte en él. Es decir, no hagas de esta posición existencial tu refugio definitivo porque entonces, tienes mucho que perder ya que la vida es un caminar continuo hacia adelante.

No te entristezcas por tu pasado porque ya no existe, ni te impacientes ante el futuro porque todavía no está aquí. Pinta con colores de esperanza tu presente.