Qué hacer si tenemos un ataque de ansiedad en la calle
Para las personas que padecen agorafobia o que han sufrido ataques de ansiedad o de pánico con frecuencia, uno de los mayores miedos que les acompañan es sufrirlo en plena calle. Para que estos ataques de ansiedad no supongan una gran limitación en nuestras vidas, deberemos seguir una serie de pautas si nos ocurre cuando estamos en la calle o en un espacio diferente de nuestro domicilio.

En primer lugar, en cuanto sintamos que la ansiedad comienza a hacer su aparición, intentaremos hacer una respiración lenta y profunda, reteniendo el aire durante cinco segundos, y expulsarlo muy lentamente. Después haremos cuatro o cinco respiraciones normales y volveremos a la respiración lenta.

Si podemos, en este momento deberemos buscar un lugar tranquilo donde podamos recostarnos y así controlar mejor la respiración.

Aunque es difícil pensar con claridad durante un ataque de ansiedad, debemos ser consciente de lo que nos está ocurriendo, y enviarnos mensajes tranquilizadores como “es sólo ansiedad, no me pasa nada”, de forma que la alarma ante lo que nos está ocurriendo vaya disminuyendo. Las crisis no suelen durar más de cinco minutos, por lo que debemos repetirnos que no nos ocurre nada y que la crisis pasará.

Si vamos con otra persona, lo mejor es explicarle lo que nos está ocurriendo, y le pediremos que nos ayude a controlar la respiración o que nos cuente algo que nos distraiga para desviar la atención de la mente de la ansiedad.

Es importante, durante todo este proceso, no luchar contra el pánico, porque la sensación se incrementará. Lo dejaremos que entre en nosotros y que se vaya, mientras nos tranquilizamos con la idea de que no puede sucedernos nada.

Una vez que la ansiedad haya desaparecido, es aconsejable seguir respirando lentamente durante unos minutos y esperar un poco antes de retomar nuestra actividad.