¿Qué muestra la obsesión por las rebajas?
¿Qué muestra la obsesión por las rebajas? Las rebajas ya han abiertos sus puertas y algunas personas compran de una forma compulsiva como si se acabara el mundo. O lo que es peor, como si en esta sociedad no hubiese un placer mayor que el de comprar. Lo cierto es que en rebajas hay que comprar con un sentido del consumo responsable. Para no acumular cosas que en realidad no se necesitan.

¿Qué muestra este hábito de comprar para tener más y más? En primer lugar, que detrás del tener, a veces, existe la necesidad de llenar un vacío interior enorme. Un vacío que en realidad no se llena porque lo superficial nunca puede suplir el peso de lo esencial. Las rebajas claro que están para disfrutarlas, para darte ese capricho que llevas tanto tiempo esperando, para poder ahorrar unos euros en algunas compras…

Sin embargo, no se disfruta desde la adicción a comprar. Una persona que no tiene esta adicción siente también placer cuando pasa una tarde mirando tiendas y escaparates sin comprar nada. ¿Qué hacer para no caer en el consumismo desmedido en rebajas? En primer lugar, antes de comprar es fundamental pensar en si se necesita lo que se va a adquirir.

Por otra parte, también hay que ser consciente de que a veces, el ser humano se crea una serie de necesidades artificiales que no son reales. Es decir, que son secundarias y se puede prescindir de ellas. De hecho, muchas veces, viene bien sentir la necesidad de que falta algo para poder apostar por el esfuerzo. Por ejemplo, un adolescente que tiene mucha ilusión por comprarse el disco de su cantante favorito puede ir ahorrando dinero de su paga para comprarlo. El esfuerzo nos enseña a valorar mucho más las cosas. En definitiva, disfruta de las rebajas de invierno pero con cabeza.