¿Qué se esconde detrás del miedo a decir no?
Decir no es uno de los mayores actos de libertad individual que puede tener una persona, sin embargo, este acto de libertad y de amor hacia uno mismo también está rodeado de miedos. Temores que llevan a la persona a decir sí cuando en realidad quiere decir no ante el vértigo de las consecuencias que puedan tener sus actos. Decir no es un derecho personal. Quien dice que no a algo tiene que estar preparado para que el otro pueda no entenderlo, también es su derecho y su libertad. En ocasiones, cuando se dice que no a algo concreto se pone fin a una relación superficial sin un gran fondo de base. En otros casos, cuando se dice que no en el contexto de una relación verdadera también se posibilita un aprendizaje que puede realzar mucho más ese vínculo afectivo. ¿Cuál es el temor que existe detrás del miedo a decir no?

Miedo a la soledad

Existe un miedo que podría ser muy adolescente teniendo en cuenta que en esa etapa, el adolescente valora mucho el criterio de su grupo de amigos y busca la aceptación por parte de los demás. Sin embargo, es importante desterrar este tipo de miedos limitantes: las personas tienen miedo de quedarse solas o de sentir el rechazo por parte del otro. Con frecuencia, el miedo a la soledad lleva a muchas personas a perder grandes oportunidades en su vida haciendo algo que en realidad no quieren hacer. Es importante vivir de acuerdo al criterio personal y no externo.

¿Qué se esconde detrás del miedo a decir no?

Miedo al qué dirán

Uno de los temores que existe detrás del miedo a decir no es el vértigo ante el qué dirán. Un freno que no sólo se vive en los pueblos pequeños sino también en ciudades pero en el contexto social personal. Decir no a algo, siendo consciente de que lo que de verdad quieres hacer, y asumiendo las posibles consecuencias, te permite crecer como persona y abrir una nueva puerta en tu vida: la de la libertad.

Existen situaciones concretas en las que realmente, merece la pena decir no: cuando una persona solo se acuerda de ti cuando te necesita pero te olvida el resto del tiempo, esto no es amistad sino relación de utilidad. Pero en general, una persona debe decir no siempre que lo considere oportuno de acuerdo a sus prioridades de ese momento e incluso, a sus posibilidades. No se trata de caer en el egoismo sino de no perder la percepción de la libertad personal.