Que no te limite el sentido del ridículo
Son muchas las personas que tienen en su mente un “okupa” que no les deja tranquilos…me refiero al sentido del ridículo, que sin darse cuenta, las personas que lo sufren se sienten muy limitados ante la vida social, afectiva e incluso laboral. ¿Te horroriza ser el blanco de todas las miradas? ¿Te inquieta no estar bien vestido para los ojos que te miran? ¿Te pones nervioso y te quedas sin habla si te preguntan algo que no sabes qué responder? Entonces te interesa seguir leyendo.

Debes saber que el sentido del ridículo sólo está en tu cabeza y no en los ojos de quien te mira. Para intentar superarlo atento a los siguientes consejos.

Piensa diferente

Piensa de otro modo, ahora imagina que quien puede meter la pata es otra persona, y que lo hace delante de un montón de gente, incluido tú, ¿qué harías? ¿le darías tanta importancia?

Ahora piensa en una persona que admiras y que tiene una gran seguridad en sí misma, ¿cómo crees que reaccionaría ante una situación similar a la que a ti te aterra? ¿Crees que tú podrías afrontarlo igual? (¡seguro que sí!)

Consecuencias

Piensa en las consecuencias que tendrá el suceso que ahora mismo tanto te avergüenza. ¿Es para tanto? También puedes pensar que lo que te aterra ya te ha ocurrido, así que es poco probable que te ocurra de nuevo.

Que no te limite el sentido del ridículo

Nadie es ridículo

Piensa que el ser humano nunca es ridículo, simplemente te puedes sentir así en algunas ocasiones por miedo al rechazo de las personas que te están mirando.

En lugar de pasarlo tan mal por algo que te ha ocurrido, dale la vuelta a la tortilla y piensa lo bien que lo puedes pasar contando esa anécdota tan divertida a tus amigos y familiares. De este modo también aprenderás a reírte de ti mismo y a compartir los momentos con los demás.