Querer ser el mejor
La individualidad y el deseo de compañía marcan una lucha constante en el ser humano que tiene que encontrar su equilibrio para poder disfrutar de sí mismo pero también, para tener espacio para la amistad plena y verdadera. Desde un punto de vista individual, existe un deseo muy real y muy humano que está basado en el ego: querer ser el mejor.

Nadie es más que nadie

El criterio de qué es mejor y qué es peor es bastante relativo cuando hablamos de lo humano sencillamente porque nadie es más que nadie. Existe algo que iguala a todas las personas: su dignidad.

Aquella persona que se obsesiona con la idea de ser mejor que los demás puede que acabe logrando su meta de destacar en un campo en concreto, pero si el deseo de ser el mejor está acompañado de vanidad, puede que acabe celebrando él solo sus éxitos al haber quedado sin amigos con los que disfrutar.

El deseo de ser el mejor se potencia todavía más en una sociedad en donde existe tanta competitividad a nivel laboral.

La falta de autoestima

Aunque parezca contradictorio, una persona que tiene la necesidad de mostrarse a sí misma que puede ser la mejor en algo, en el fondo, tiene una baja autoestima y mucha inseguridad. Por ello, necesita ponerse a prueba a sí misma para poder considerarse lo suficientemente valiosa.

Date amor a ti mismo para comprender que eres una persona digna de respeto más allá de cuáles sean tus resultados profesionales.

Querer ser el mejor

Mide el éxito en comparación a ti mismo

Aquellas personas que se obsesionan con la idea de llegar a ser las mejores se están comparando de una forma directa con los demás. El verdadero éxito en la vida y el aprendizaje interno surge de medir esta evolución desde uno mismo. Recuerda que cada día puedes aprender algo nuevo.