¿Quieres lograr tus sueños? Sal de tu zona de comodidad
La mayoría de nosotros vivimos en lo que se denomina, desde un punto de vista psicológico, la “zona de comodidad”, o lo que es lo mismo, ese ámbito en el que desarrollamos nuestra vida diaria en el que sabemos que lo tenemos todo más o menos controlado. Esta zona de comodidad se refiere tanto al aspecto laboral, como familiar o emocional.

Casi todos nos resistimos a abandonar esta zona porque en ella nos sentimos cómodos y, sobre todo, seguros. En el trabajo no hay aspectos que no sepamos tratar, nuestras relaciones familiares están ya determinadas y sabemos hacia donde avanzan y nos sentimos razonablemente tranquilos con cómo nos sentimos con nosotros mismos. El problema es que, si no abandonamos nuestra zona de comodidad, nunca lograremos todos aquellos objetivos que tenemos en mente y nuestra vida se reducirá a una rutina que terminará por ahogarnos.

Conseguir nuestros sueños supone un riesgo, porque normalmente implica tener que realizar tareas o actividades a las que no estamos acostumbrados. La ansiedad y las mariposas en el estómago que sentimos ante una actividad nueva nos indican que estamos abandonando nuestra zona de comodidad. Por supuesto que esto comporta un riesgo, porque nunca sabemos cuál va a ser el resultado, pero los sueños nunca se han logrado quedándose sentado delante del televisor.

Porque, aunque te sientas seguro dentro de ella, la zona de comodidad es una especie de muro que te impide conseguir tus sueños, que se encuentran fuera de ella. Ya sea publicar un libro, adelgazar, crear una empresa o llamar a esa chica que tanto te gusta, mientras no des ese pasó que tanto miedo te da y tan nervioso te pone, es decir, mientras no salgas de tu zona de comodidad, no lo lograrás.