Rasgos de la adolescencia
La adolescencia es una etapa de la vida tan plena como cualquier otra. Es decir, cualquier momento tiene su sentido dentro del contexto global de la existencia. Sin embargo, hoy día muchos padres sienten cierto temor ante el reto tan difícil de educar a un hijo adolescente. En primer lugar, conviene entender que el niño adolescente se caracteriza, precisamente, por buscar su apoyo en el seno del grupo de amigos, por el contrario, se aleja de sus padres porque quiere marcar su propia autonomía y su libertad como si fuese un adulto.

Pero al no ser un adulto, siente grandes inseguridades dentro de sí mismo y también miedos. De ahí, que a veces, el adolescente tenga una lucha interna que le lleve a mostrar soberbia en ciertos momentos. La adolescencia es una etapa de crisis en sí misma, la crisis que surge en el camino hacia la madurez.

De hecho, un adolescente no sólo experimenta grandes cambios a nivel psiclógico sino que el proceso de transformación física es notable y rápido en un corto periodo de tiempo. Hacer frente a los cambios no es fácil en ningún momento de la vida puesto que todo cambio, de entrada produce temor. Miedo ante la novedad y miedo ante la pérdida de aquello que queda atrás. Los padres siempre deben ser padres de sus hijos, es decir, nunca deben actuar como amigos.

Por ello, es importante que todo adolescente se eduque con unas normas concretas y aprenda a respetarlas. Se trata de que el joven tenga unas pautas de comportamiento adecuadas en su proceso de crecimiento. Pero además, también debe de haber mucho diálogo en el seno de la pareja para llegar a acuerdos en el modo de educar a un hijo.