Rasgos habituales del rol de la autocompasión
Detrás de los comportamientos de una persona que se compadece de sí misma de un modo habitual existe también la manipulación emocional de quien se posiciona ante los demás como víctima que desea ser salvada. Existen situaciones muy difíciles de la vida en las que la autocompasión puede ser casi como un mecanismo inconsciente de supervivencia. Sin embargo, muchas de las personas que adoptan este rol caen en el error de victimizarse como único objeto de sufrimiento.

Es decir, les falta tener empatía para mirar a su alrededor y observar historias de la vida. Historias de otros con esperanzas, heridas, anhelos, deseos cumplidos y miedos. Desde su posición, lo llevan todo al plano personal. Y desde esta perspectiva es difícil no dramatizar.

Psicología de la autocompasión

Una persona que cae de un modo habitual en la autocompasión es aquella que alimenta su pasado por mucho que pase el tiempo. Sigue posicionándose en presente como víctima de situaciones injustas del pasado. Pero lo peor de todo, es que a veces, las personas que están en este punto encuentran excusas para hacer sufrir a los de más con comportamientos del tipo: “Como yo he vivido esto, es inevitable que ahora me comporte así”. En realidad, si no hemos superado el pasado, en la mayoría de los casos, somos nosotros mismos los responsables de habernos quedados anclados.

Rasgos habituales del rol de la autocompasión
Detrás de una persona con constantes comportamientos de autocompasión está el perfil de alguien con una clara tendencia a querer llamar la atención de los demás. Por esta razón, el entorno más cercano también debe escucharle pero manteniendo una distancia prudencial para no caer víctima del sentimiento de culpa que puede producir el diálogo pesimista de quien se compadece de sí mismo y en muchos casos, culpa a terceros de sus propias frustraciones.

La realidad es que todos podemos ser vulnerables de adoptar este rol de la autocompasión. Sin embargo, si estás en este punto, si sufres por el daño que otros te han hecho, entonces, cambia la perspectiva. Empieza a pensar en cómo tus acciones han podido herir a terceros. Posicionarte en este punto puede ayudarte a ser más comprensivo con las carencias de los demás, más humilde. Porque otra de las cualidades que define a una persona que está en el rol de la autocompasión es la falsa humildad. Una falsa modestia porque en realidad, juzga con dureza a los demás.

Rasgos habituales del rol de la autocompasión

Cómo avanzar en la vida

Vive responsabilizándote de tu vida y de tus decisiones. Vive intentando esperar menos de los demás y más de ti mismo. Crea nuevas circunstancias en tu vida como protagonista de un presente activo. Elabora una lista de todas las cosas que te quita la autocompasión: produce tristeza, limita tu potencial, daña tus relaciones personales porque el victimismo agota a los demás… Por tanto, cuando estamos estancados en esta fase vivimos la soledad de sentirnos encerrados en nosotros mismos y en nuestro propio punto de vista.

A veces, las personas que se compadecen solo piensan en cuánto han sufrido en su vida. Cuando estamos en este punto, nos falta mirar más allá de nosotros mismos para superar un ego limitante.