Rasgos que definen a un psicópata
Asociamos siempre la idea de un psicópata al asesino en serie que se dedica a cometer crímenes sin sentir el menor remordimiento por ello. Y aunque está claro que estos asesinos son psicópatas, no todos los psicópatas son asesinos o viven al margen de la ley, sobre todo si tenemos en cuenta que, según los expertos, el 1% de la población mundial se podría calificar como tal. Existen psicópatas cuya actuación y su forma de hacer daño es mucho más sutil, tanto que están perfectamente integrados en la sociedad e incluso bien considerados por quienes les rodean y ejercen cargos de responsabilidad. ¿Qué es entonces lo que define a un psicópata?

Principalmente, la falta total de empatía. La incapacidad de sentir remordimiento por sus actos viene dada por la incapacidad de ponerse en el lugar del otro y comprender el sufrimiento o los sentimientos del otro. Por ello, aunque saben que sus actos son reprochables desde el punto de vista moral, al procurarles beneficios y ningún coste emocional, continúan realizándolos.

Otro rasgo que les define es la mentira. El psicópata llevará a cabo cualquier comportamiento que le proporcione lo que desea, para lo cual mentirá de la forma más descarada. Esto no incluye sólo faltar a la verdad, sino que incluso llegará a disimular su verdadero carácter bajo una máscara de amabilidad y bondad, convirtiéndose en una persona encantadora. Por esto, quienes conviven con un psicópata, ya sea un familiar, una pareja o un compañero de trabajo no se dan cuenta nunca de la verdadera naturaleza de éste.

Normalmente, ésta no se desvela a menos que el psicópata no logre su objetivo. Entonces, deja de ser encantador y utiliza la amenaza, la coacción, el miedo o la manipulación o cualquier otro medio a su alcance para lograrlo, aunque ello implique hacer daño e incluso destruir emocional o físicamente al otro.