¿Realmente nos deprime la lluvia?
“La lluvia me deprime”. Seguramente habrás escuchado esta afirmación más de una vez, en alguna lluviosa tarde de invierno, cuando la lluvia y el frío invitan a quedarse en casa, al abrigo de las inclemencias del tiempo. Y son tantas las personas cuyo ánimo se vuelve casi depresivo cuando llueve en invierno, que los científicos decidieron averiguar si, efectivamente, existía alguna correlación entre un estado de ánimo bajo y la lluvia, es decir, si realmente la lluvia nos deprime.

Según se derivó de este estudio, no es realmente la lluvia lo que nos deprime, sino la escasa luz solar que acompaña a los días en los que el cielo está muy nublado y llueve. Esto se debe a que la luz solar es capaz de aumentar en nuestro cerebro los niveles de serotonina, una hormona relacionada con la sensación de bienestar y el estado de ánimo positivo.

En invierno, debido a la disminución de la luz solar, el nivel de serotonina disminuye en algunas personas, lo que conlleva que se les baje el ánimo.

Además, el estudio demostró que en aquellas personas que sufren depresión, estar poco expuestas a la luz solar puede llevarles al deterioro de algunas enfermedades cognitivas, como la concentración o la memoria.

Por otro lado, un elevado nivel de serotonina, propiciado por una amplia exposición a la luz solar también nos va a ayudar a superar los hábitos negativos, así como algunas adicciones.

Cuando la depresión es muy intensa en invierno, la persona sufre lo que se denomina un trastorno afectivo estacional, que hace que algunas personas sufran depresión durante el invierno debido al descenso de la luz solar y su estado de ánimo sube al exponerse al sol.