Receta de felicidad
No existe un tema más universal que la felicidad analizada desde diferentes puntos de vista. La filosofía ha dado una y mil vueltas alrededor de esta palabra mágica. Mágica en tanto que representa la plenitud del alma humana, el gozo vivido en estado puro y, especialmente, la sensación de que la vida tiene sentido. ¿Existe una única receta de felicidad? No, la realidad es que existen tantas como personas, sencillamente, porque lo que tú buscas no es lo mismo que a lo que aspira otra persona. Cada ser humano es único e irrepetible. Por tanto, cada uno llevamos dentro de nosotros mismos unos deseos y anhelos diferentes.

Dentro de esa receta de felicidad nunca debe de faltarte la ilusión. La motivación por seguir caminando y descubriendo todo aquello que tienes a tu alrededor. Por otra parte, también debes cultivar esa planta que se llama amor y que se muestra en múltiples grados y relaciones: amistad, compañerismo, pareja, familia, solidaridad… El amor es esa medicina que te da esperanza y que te ayuda a combatir la soledad.

Si es posible, apuesta por trabajar y realizarte a nivel profesional dentro de tu vocación. La verdad es que pasamos tantas horas a lo largo de la semana dentro de la jornada laboral que nada mejor que poder invertir el tiempo en algo que a ti te hace sentir bien. Sin duda, encontrar el equilibrio entre lo personal y lo profesional es otra de las claves del bienestar.

Para finalizar, me gustaría aconsejarte que no idealices en exceso la palabra felicidad, de lo contrario, nunca la alcanzarás. El bienestar interno es posible de alcanzar aquí y ahora cuando dejas de pensar tanto en el mañana y de recrearte en las tragedias del ayer. Como toda receta, siempre deberás estar añadiendo nuevos ingredientes a este plato de felicidad que cada día debes de cocinar en tu vida. Saboréalo en cada cucharada.