Cómo reconocer un caso de depresión
La depresión es uno de los malestares anímicos que más sufrimiento produce. Sin embargo, en muchos casos, no se escuchan los síntomas a tiempo. En este artículo me gustaría exponer los más frecuentes. Uno de los más significativos es la aprensión, una especie de angustia que se forma como un nudo en la boca del estómago.

Una angustia que está asociada al pensamiento negativo de aquello que está por venir. Generalmente, las interpretaciones que realiza un enfermo de depresión sobre los acontecimientos cotidianos y su propia vida son negativas, tienen un tinte gris.

Síntomas de depresión

La tristeza de la depresión es tan intensa y absorbente que atrapa nuestra energía vital de tal modo que nos resultará muy difícil concentrarnos en el trabajo diario. Esta tristeza es como un peso que roba sentido a lo cotidiano. De hecho, un enfermo de depresión suele preguntarse mucho sobre el sentido de su vida y las cosas que hace.

La persona desprende una amargura que ha cambiado incluso su carácter. Este es otro de los síntomas que puede apreciar el entorno más cercano al enfermo. Tener la percepción de que es una persona totalmente distinta, menos receptiva, más distante y más encerrada en sí misma.

De hecho, no es fácil trascender al mundo emocional de un enfermo de depresión puesto que, en muchos casos, cierra la comunicación o no se muestra receptivo a los consejos que, incluso, pueden causarle agotamiento al considerar que le son dados desde la incomprensión de no ponerse en su situación.

Cómo reconocer un caso de depresión
La depresión altera el ritmo de vida habitual, afectando las rutinas fundamentales de bienestar. En relación con el sueño, la depresión no solo puede causar insomnio. También puede mostrarse a través de episodios de pesadillas nocturas que dejan un impacto emocional muy desagradable a nivel afectivo. Es como si la tristeza hubiese afectado incluso al inconsciente y durante la noche, afloran miedos y fantasmas.

La presión que produce la tristeza es tan notable que el cuerpo tiene que hacer un gran esfuerzo para resistir a esta tensión interna. Ante la somatización de este malestar del alma, el enfermo puede experimentar opresión en la zona del pecho. La rigidez muscular facial es otro reflejo de esta tensión.

Cómo reconocer un caso de depresión

Escuchar el lenguaje del cuerpo

Una persona que sufre depresión no tiene ganas de arreglarse. Por esta razón, otro de los síntomas de enfermedad es el descuido estético. En una depresión interviene el lenguaje del cuerpo que comunica por sí mismo. Generalmente, una persona que sufre depresión tiende a mirar hacia el suelo mientras camina. Además, el paciente experimenta una sensación de debilidad generalizada, especialmente, a primera hora de la mañana.

El ocio pierde calidad en la vida del enfermo que ya no disfruta igual que antes de aquellos hobbies que eran un punto de inflexión en su rutina semanal. Todo ello debe hacernos comprender lo que significa la depresión desde el punto de vista de la enfermedad. En pocas ocasiones el paciente se siente contento o esperanzado.

La depresión no es un estado de ánimo que puede cambiarse de forma voluntaria sino una dolencia anímica que requiere de un diagnóstico especializado (existen distintos tipo de depresión) y un tratamiento recomendado (cada paciente es único). Cuanto antes se atienden los síntomas, más sencillo es el proceso de recuperación.