Recordar con nostalgia un antiguo amor
Desde la perspectiva presente, puede surgir la añoranza de un antiguo amor. De hecho, en la actualidad, es posible intentar buscar información sobre una persona del pasado a través de las redes sociales. De este modo, de la añoranza a la posibilidad de contacto real va solo un paso. Sin embargo, a nivel psicológico, detrás de esta añoranza existe un trasfondo más notable. En muchos casos, echar de menos el ayer no tiene tanto que ver con que ese pasado fuese ideal sino con que el presente muestra algún tipo de insatisfacción personal.

Una forma de evasión

El viaje al pasado a través de la imaginación se convierte en una forma de evasión. Desde la perspectiva presente también resulta sencillo jugar a ser adivino e intentar imaginar qué hubiese pasado en caso de tomar otras decisiones en el pasado.

Sin embargo, es muy importante racionalizar este sentimiento para comprender que nadie puede saber qué hubiese pasado en caso de actuar de otro modo porque la vida se basa en realidades y no en hipótesis y supuestos de aquello que pudo ser y no fue.

Recordar con nostalgia un antiguo amor

Solo puedes cambiar el presente

La idealización del ayer a partir de la distancia temporal es una de las causas habituales por las que las personas pueden echar de menos a un antiguo amor. Se trata de una añoranza que no es real sino que está distorsionada por el filtro de la imaginación que magnifica las virtudes de la otra persona e ignora los defectos.

Uno de los aprendizajes más importantes en cualquier ámbito de la vida es vivir en el presente y estar conectado con el aquí y con el ahora.

Nadie puede cambiar su pasado sentimental pero sí puede transformar su presente a través de la toma de decisiones adecuadas. La añoranza es sana siempre que se experimenta en su dosis adecuada pero no cuando la persona siente que un impulso tira de su corazón para permanecer estancado en el ayer.