Rediseña tu vida en positivo
A veces ocurre que, cuando hacemos balance de nuestra vida, nos damos cuenta de que no somos felices, o que no nos sentimos plenos con la vida que llevamos. Nos parece que hemos ido dejando por el camino muchas oportunidades, que podríamos cambiar algunas cosas, mejorar muchas otras y sobre todo crecer como personas, desarrollando al máximo todo nuestro potencial.

Cuando esto nos ocurre, no sabemos muy bien qué hacer. Pensamos que el esfuerzo que tendremos que realizar para hacer todos los cambios que queremos en nuestra vida será titánico o que dichos cambios no serán aceptados o serán más vistos por los demás y, ante esta idea, nos resignamos a seguir por nuestro camino, conformándonos con la idea de que somos moderadamente felices y eso nos basta.

Para desechar esta idea deberemos saber que tenemos derecho a cambiar y a mejorar, independientemente de lo que piensen los demás, tenemos derecho a perseguir nuestras metas y a sentirnos mejor con nosotros mismos. Y este cambio normalmente no es tan complicado como parece, sobre todo si estamos realmente motivados.

Para lograrlo a veces sólo tenemos que prestar atención a detalles que normalmente nos pasan desapercibidos.

Es importante que reflexionemos sobre cuáles son nuestros pensamientos dominantes y cómo hablamos de nosotros mismos, porque ello refleja muy bien nuestra autoimagen. Si tanto los pensamientos como las palabras son negativos, deberemos reformularlos en positivo, para que sean un estímulo y no un obstáculo.

También debemos redefinir de nuevo nuestras metas y comenzaremos a soñar lo que realmente queremos nosotros, independientemente de que ahora nos parezca inalcanzable.

Analiza también tus relaciones personales. Busca personas positivas, que crean en ellas mismas y en ti y que te apoyen en tus cambios y aléjate de las personas negativas que te restarán optimismo y te quitarán la energía necesaria para rediseñar tu vida.