Reescribir el pasado para cambiar el futuro
Cuando, de niños o adultos, vivimos un hecho que nos causa angustia y un gran sufrimiento psíquico, éste hecho nos produce un trauma, es decir, una herida psíquica que se queda grabada en nuestra mente de forma indeleble y que va a condicionar nuestra forma de sentir y actuar ante situaciones parecidas a las que dieron origen al trauma.

Algunas veces, sobre todo cuando suceden a edades muy tempranas, no somos conscientes de los hechos que dieron lugar al mismo, tan sólo notamos las secuelas en nuestro comportamiento. Cuando somos adultos, las imágenes de la situación que dieron lugar al trauma se repiten en nuestra mente una y otra vez. Uno de los métodos que podemos utilizar para liberarnos de dichas experiencias traumáticas consiste en reescribir nuestro pasado, lo cual nos va a permitir cambiar nuestro futuro.

Debemos tener en cuenta que, si el hecho nos resultó altamente traumático, esta práctica la deberemos realizar en presencia de un profesional, para poder manejar los sentimientos y emociones que puedan aparecer al revivirla.

Para ello, lo primero que debemos hacer será buscar un lugar tranquilo, en el que podamos disponer de al menos media hora para nosotros sin ser molestados. Si quieres, puedes poner música que te ayude a relajarte. A continuación, inhalamos y exhalamos profundamente, consiguiendo una relajación un poco más profunda.

Visualiza en tu mente la situación que dio origen al trauma. Hazlo con el mayor detalle posible, con los sonidos, olores, personas y todo lo que recuerdes. A continuación, visualiza en tu mente la escena no tal y cómo fue, sino como te hubiera gustado que fuera. Cambia los diálogos, las actitudes de las personas. Es el momento de reescribir todo lo sucedido, y tú eres el autor del nuevo guión. Ya sólo te queda dejar que esta nueva visión del pasado te ayude a liberarte de él.