Regalar un abrazo
Venimos de una época tan comercial como la Navidad en la que las tiendas hacen su agosto gracias al incremento en las ventas como consecuencia de los regalos. Existen regalos que no se compran con dinero y que son mejores todavía. Por ejemplo, puedes regalar un abrazo a un amigo y le estarás ofreciendo mucho más de lo que puedes imaginar: autoestima, compañía, agradecimiento, confianza y apoyo.

La importancia del contacto físico

Las muestras de cariño que refuerzan el contacto físico son muy saludables a nivel emocional por los beneficios que produce un buen abrazo. A través de este gesto de cariño, nos damos cuenta de que no estamos solos y caminamos por el camino de la vida en buena compañía. Por otra parte, un abrazo también puede ser un buen fármaco en caso de sufrir depresión o tristeza ya que este gesto es reconfortante en forma de apoyo.

Un abrazo es un gesto de cariño y como tal, puede ser un excelente regalo para el que no hace falta que sea una fecha especial en el calendario. Un abrazo refuerza el poder de los sentidos, en concreto, del sentido del tacto. A través de los sentidos, la mente se concentra mucho más en el ahora y se evade de los problemas pasados y de las preocupaciones futuras.

Regalar un abrazo

Pide un abrazo

Los seres humanos no somos adivinos y no siempre podemos darnos cuenta de cómo se siente una persona a partir de sus hechos. Por ello, si tú necesitas un abrazo, no esperes a que otra persona adivine cuáles son tus necesidades. Expresa con naturalidad cómo te sientes y pide un abrazo a alguien cercano. En ese caso, recibes un doble regalo, por una parte, recibes un abrazo y por otra, aprendes a comunicarte y a expresar de forma asertiva tus necesidades.