Regalos emocionales
No pasamos la vida pensando en los regalos materiales, en los obsequios que podemos hacer a nuestros seres queridos en la celebración del cumpleaños. Y muchas veces, perdemos de vista el poder de esos regalos emocionales que aunque son gratis, tienen un valor inmenso porque refuerzan la autoestima de quien los ofrece, y también, de quien los tiene. ¿Con qué regalos emocionales puedes sorprender a aquellos que están a tu alrededor?

Por ejemplo, el día del cumpleaños de un buen amigo puedes comprar una tarjeta de felicitación en una papelería y escribir un mensaje personalizado en donde le des las gracias por todo lo que significa para ti y también, donde le desees toda la felicidad del mundo. Para más significado, en vez de entregarle la tarjeta en mano, puedes mandar el sobre por correo postal. De esta forma, será mucho más inesperado. Por otra parte, con la llegada de la Navidad también es un buen momento para hacer balance positivo de las relaciones. Por ello, puedes escribir una carta de afecto dirigida a tus padres. El cariño no tiene nada que ver con lo cursi, por ello, cada persona puede expresar sentimientos en base a su personalidad y estilo propio. No se trata de escribir poesía sino de hablar desde el corazón.

Existen otros regalos emocionales que son infinitos en su valor. Por ejemplo, el poder de un abrazo es muy gratificante para alguien que está llorando. No hace falta que haya una relación muy estrecha entre dos personas para poder compartir un regalo. Por ejemplo, puedes decirle a un compañero nuevo de trabajo que puede contar contigo si tiene alguna duda.

Los regalos emocionales, simplemente, nos muestran la presencia de alguien y la cercanía. Por ello, también es un regalo que alguien que ha compartido contigo cualquier vivencia, ya sea en un contexto personal o profesional, se tome la molestia de escribirte para saber de ti.