Relaciones personales no resueltas
Uno de los conflictos de felicidad que arrastran muchas personas tiene que ver con las relaciones personales no resueltas que remiten a esos vínculos que generan un desajuste casi constante. Las relaciones personales son muy importantes y el deseo de cualquier ser humano en su interior es tener armonía con su entorno más cercano. Sin embargo, cuando una persona siente que aunque quiere no puede llevarse mejor con alguien cercano, experimenta sentimientos contradictorios.

Qué hacer en una situación así

En este tipo de situaciones, uno de los errores más frustrantes es el de esperar un cambio en el otro. En realidad, lo más importante es aceptar la situación tal y como es para saber qué se puede esperar, también, de ese vínculo. Por otra parte, existen personas que en una actitud distinta, también negativa, huyen del conflicto y dejan de hablarse con la otra persona, por ejemplo, un familiar. ¿Qué hacer en este tipo de casos?

La solución no es fácil porque lo cierto es que el conflicto solo mejora de verdad cuando los dos quieren. Sin embargo, sí está en tu mano hacer un cambio de posición respecto de ese conflicto. Por ejemplo, podrías tomarte las cosas con más sentido del humor o reducir el contacto con esa persona pero sin limitarlo a cero (esta actitud empeora las cosas).

Relaciones personales no resueltas

Cómo saber si el problema está en tu actitud

El problema está en la actitud de uno mismo cuando situaciones similares que son foco de conflicto se experimentan con personas diferentes en un breve periodo de tiempo. Del mismo modo, aunque es normal tener menos afinidad con unas personas que con otras, cuando alguien siente que la mayoría de las personas no le caen bien, entonces, hay algo que falla en la predisposición hacia las relaciones.

Las relaciones personales no resueltas pueden producir tanto dolor que en ocasiones, es necesario hacer terapia psicológica.