Relájate en pocos minutos
Hacemos tantas cosas al cabo del día y todas al mismo que cuando llega la noche nos sentimos agotados, exhaustos y estresados. Tanto es así que nos parece que la única posibilidad de relajarnos y eliminar el estrés que nos acompaña constantemente es recluirnos en un monasterio en silencio durante un mes.

Para no tener que llegar a esos extremos, te mostramos varios métodos de relajación sencillos, rápidos y efectivos:

– Meditar: No es necesario que te sientes en posición de loto y quemes incienso, aunque si tienes la oportunidad y quieres, puedes hacerlo. Pero te ayudará mucho más si lo haces durante una actividad que te resulte relajante como pasear, nadar o ver la tele. En ese momento, cuando te des cuenta de que estás pensando en lo que tienes que hacer después o en el informe que debes entregar la semana que viene, no te concentres en el pensamiento.

Déjalo ir y concéntrate en lo que estás haciendo. Si estás nadando, concéntrate en el olor de la piscina, en cómo se desliza tu cuerpo por el agua, los músculos que pones en acción cuando nadas… con ello ya estarás meditando.

– Date un masaje tú mismo: Aunque parece imposible, no lo es. Si sientes mucha tensión en los músculos del cuello y de la espalda, siéntate relajadamente y con el dedo medio masajea suavemente y de forma circular un punto situado entre las cejas encima de la nariz. Según la sabiduría oriental, es en él donde se concentra el chi de la mente, y masajearlo te ayudará a relajarte.

– Piensa en algo positivo: Recuerda algo que te haga sentir bien, como tu pareja, tus hijos o tu mascota. Cuando los visualices, respira relajadamente, sacude los brazos y las piernas para relajarlos y sonríe. En treinta segundos te sentirás más relajado.