Remedios contra la soberbia
La soberbia y la vanidad hacen que una persona se crea superior a otra. Desde este rol de superioridad no surgen relaciones gratificantes en tanto que la amistad o el amor, siempre nace en una situación de igualdad. En la vida, aunque hables de diferentes temas con cada persona, con todas ellas tienes que ser tú mismo y mostrarte tal y como eres. Ni siquiera en el ámbito laboral, esta relación de superioridad-inferioridad produce resultados gratificantes.

La soberbia es una forma de tristeza que causa dolor, sufrimiento y mucha debilidad no sólo a aquel que la sufre en primera persona sino también, a todos aquellos que están alrededor. Una persona soberbia contamina el ambiente emocional en la familia, en el trabajo, en el grupo de amigos… De hecho, las personas que son así, se comportan del mismo modo en el ámbito familiar y en el plano laboral.

La única forma de superar la soberbia es que aquel que la sufre, tome conciencia por sí mismo de que algo no va bien y de que tiene que cambiar, sencillamente, para ser feliz. Lo único que puedes hacer cuando te encuentras con alguien de estas características es marcar tus límites y dejar claro todo aquello que no estás dispuesto a tolerar. Una persona soberbia se siente cómoda cuando alguien le teme, sin embargo, no debes tener miedo a nadie.

Muestra tu fortaleza y tu seguridad a través del lenguaje verbal y del corporal. Por otra parte, toma distancia respecto de una persona que no te transmite buenos sentimientos y que no te hace sentir cómodo. De hecho, todo parece más complicado frente a una persona vanidosa. La vida es la mayor maestra a la hora de cultivar la humildad ya que todo ser humano tiene que hacer frente a algún fracaso.