No reprimas tus emociones
Las emociones que sientes dentro de ti no son ni buenas ni malas, pero te ayudarán a entenderte y a saber que están para vivirlas y sobre todo, para sentirlas. Las emociones no se eliminan, ni tampoco se reprimen. Si intentas reprimir tus emociones tendrás consecuencias negativas dentro de ti e incluso tendrás malestar físico. Las emociones siempre estarán dentro de ti, en cada día de tu vida y por eso debes aprender a manejarlas para que si te afectan, lo hagan de forma positiva y puedas controlarlas tú a ellas y no ellas a ti.

No las niegues

Cada vez que niegas que una emoción te pone triste, te pone alegre o te hace daño, estarás negando una parte esencial de ti mismo. Si reprimes las emociones o las niegas, estarás inhibiéndolas y eso sólo hará que se acumulen y te generen estrés.

Acepta tus emociones

Acepta tus emociones y no te juzgues negativamente. Recuerda que no hay buenas ni malas emociones, sólo es bueno o malo el uso que hagas de ellas.

No reprimas tus emociones

Pregúntate algunas cosas

Para saber por qué tus emociones son como son, te aconsejo que te contestes estas tres preguntas. Pero debes ser sincero contigo mismo y no evadir ningún sentimiento:

– ¿En tu familia se podían expresar las emociones fácilmente?

– ¿En tu familia se podía reír, llorar, enfadarse o quejarse sin recibir críticas?

– ¿Qué modelo afectivo has recibido en tu familia: abierto o inhibido?

¿Eres como eres?

Acepta cómo eres y por qué eres así. Independientemente de la educación emocional recibida en casa, no quiere decir que tengas que expresar tus emociones todo el tiempo y sin pensar. Es cierto que en muchas ocasiones es mejor ser reservado o guardarse para uno mismo los sentimientos. Pero te aconsejo que te preguntes dos últimas cosas y seas sincero contigo mismo: ¿Eres feliz con tus emociones? ¿Las sabes manejar adecuadamente?