Rescata a tu niño interior
¿Cuál es el fin último de la vida? Desde un punto de vista filosófico, el ser humano tiende por naturaleza a la felicidad, es decir, desea sentirse bien en su día a día. Esta es una de las razones por las que por pura supervivencia, cualquiera se aleja del sufrimiento innecesario, del dolor, la tristeza o la frustración. Sin embargo, no siempre es posible, esta es una de las razones por las que existen heridas que son inevitables. Ya sea por amor, por haber tenido problemas económicos importantes, haber perdido amigos, o haber sufrido en primera persona la muerte de un ser querido.

Sin embargo, dentro de las diferentes etapas de la vida, conviene destacar que la niñez deja una huella especial. Por ello, debes cuidar a tu niño interior que todavía sigue dentro de ti a través de mensajes positivos y de esperanza. Pero especialmente, debes dejarle aflorar en tu día a día y no tenerle prisionero. ¿Cómo hacerlo? A través de la risa, la espontaneidad, la inocencia o la emotividad que todavía hay en ti.

Existen personas de ochenta años que todavía ríen con ilusión, sencillamente, porque más allá del paso del tiempo siguen teniendo ilusión por la vida, ganas de vivir el presente, se sienten afortunadas por el hecho de haber envejecido con salud. Es importante que ese niño interior siga vivo sencillamente, porque como adultos tenemos mucho que aprender de él.

Nada como aprender a vivir el ahora igual que cuando éramos pequeños y no necesitábamos grandes cosas para sentirnos afortunados y ser felices. Existen personas que tienen un carácter fuerte y firme porque como consecuencia de las decepciones de la vida se han ido protegiendo con una coraza muy firme. Sin embargo, es momento de romper las barreras y las capas interiores para abrir la puerta a aquellos que con cariño se acercan a tu alma.