Asume tu responsabilidad para resolver conflictos
Alguna vez has escuchado o tú mismo has dicho: ¡No he sido yo, la culpa es de él/ella! No es necesario tener 5 años para echar la culpa a otro en un conflicto e intentar que ambas partes salgan perjudicados, pero ¿realmente importa quién ha empezado o es más importante resolver lo que ha ocurrido? Para resolver un problema con alguien es indispensable que dejes de apuntar con el dedo al otro y debes reconocer tu parte de culpa. No siempre es sencillo salir de la posición cómoda de víctima.

Cuando se ve a la otra persona como único causante del mal y único responsable del conflicto ya no es necesario escuchar nada ni llegar a ningún tipo de acuerdo porque “yo no he sido, ha empezado él” y así te quitas toda la culpa de encima.

Asumir tu parte de responsabilidad

Asumir la responsabilidad que te corresponde en el conflicto es esencial para poder establecer un diálogo real y poder tener un compromiso que satisfaga las dos partes dañadas. Y para ello se debe cambiar el papel de víctima que está anclado como un hábito, aunque no sea fácil.

Asume tu responsabilidad para resolver conflictos

Afrontar el conflicto

Según tu experiencia en la vida tendrás una manera u otra de afrontar los conflictos. Forman parte de la vida de cualquier persona, pero tampoco es aconsejable evitarlos siempre aunque sí se deben saber afrontar. Para ello se debe trabajar la empatía y ser receptivo a las emociones de los demás, pero igual de importante es saber gestionar las propias emociones para poder comprender después a los otros.

Afírmate

Para desarrollar formas para afrontar el conflicto adecuadamente es bueno tener en cuenta que no se debe pasar por la sumisión ni por la imposición de los demás. Debes poder defender tus intereses y poder alcanzar acuerdos que beneficien a ambas partes. Utilizar la asertividad es esencial para poder expresar tus necesidades de forma clara.