Risoterapia, la risa curativa
Pocas actividades son tan saludables para el ser humano como reír. Cuando nos reímos de verdad el cuerpo se ve beneficiado en muchos aspectos, como es un descenso de la presión arterial, aumento del oxígeno en la sangre, reducción del estrés, mejora de la calidad de la memoria y aumento de la creatividad. Incluso hay estudios que dicen que reír nos puede ayudar a mejorar la respuesta de nuestro organismo ante ciertos tumores.

Aunque para muchos esta técnica es en cierto modo novedosa, no lo es tanto si tenemos en cuenta que ya hace más de 4000 años, en la antigua China, existían unos templos en los que las personas se reunían para reírse con el fin de mejorar su salud. También en la India podemos encontrar templos sagrados donde se ha podido practicar la terapia de la risa desde tiempos inmemoriales.

Esto ha sido certificado por diversos estudios recientes, en los que se ha podido comprobar que, un segundo después de comenzar a reírnos, nuestro córtex cerebral libera impulsos negativos, es decir, energía negativa.

La risoterapia se usa principalmente para eliminar bloqueos emocionales, físicos, mentales y sexuales, así como para sanar nuestra infancia y lograr así mejorar nuestro crecimiento personal. También nos ayuda a vencer los miedos y a aprender a vivir la vida de una manera positiva.

Para que la risoterapia surta todos sus efectos, en una sesión de risoterapia, el risoterapeuta primero debe conseguir que el grupo se sienta bien y exista una complicidad entre los miembros de la terapia para que la risa se produzca.