Risoterapia: pon en práctica el arte de reírte más
Ser feliz es un deseo universal al ser humano desde el principio de los tiempos. Cualquier persona huye de la tristeza o del dolor dentro de sus posibilidades, mientras que persigue el placer y la alegría que son ingredientes de una vida plena. De hecho, la risa es un efecto natural de dicha alegría interior. En la actualidad, la risoterapia se ha convertido en un valor en alza tanto para reducir el estrés laboral, como para relativizar los problemas presentes a través de la fuerza que produce una carcajada. Una clase de risoterapia se produce en grupo precisamente por eso.

Cuando nos reímos, lo hacemos con los demás porque el sonido de la risa es muy contagioso. El objetivo de una clase de risoterapia es ese: que los alumnos se rían más, que se liberen y se relajen como si no sucediera nada más.

Se trata de cursos que son eminentemente prácticos. Un curso de risoterapia también te ayuda a deshacerte por un tiempo del miedo al ridículo o de la timidez puesto que existen algunas actividades en las que debes implicarte en primera persona. Tal vez debas contar un chiste, a lo mejor el profesor te dice que debes imitar el sonido de un león… Son algunos de los ejemplos de situaciones surrealistas que puedes vivir en el contexto de una clase de esta temática.

Reír es un placer para la salud porque nuestros músculos se liberan al compás de una alegre carcajada. Por el contrario, la tensión es inherente a aquellos que ríen poco. Los valores que se esconden detrás de la risa están en contacto permanente con la plenitud de tu alma y de tu corazón. Pero además, cuando reímos más también nos sentimos mejor con nosotros mismos por dentro y por fuera.