Saber cuándo decir adiós
Si echamos la vista atrás, seguramente nos vendrán a la cabeza muchas personas que nos han acompañado durante las distintas etapas de la vida, cuando éramos niños, en la adolescencia, en la juventud, nuestro primer amor, el resto de parejas que hayamos tenido… personas que cuando las conocimos pensamos que iban a acompañarnos durante toda la vida, pero que después, debido a una ruptura o un distanciamiento, han ido desapareciendo y siendo reemplazadas por nuevas personas.

Seguramente algunas de estas rupturas han sido fáciles y otras difíciles. El paso del tiempo y las experiencias que vamos viviendo nos van cambiando, ayudándonos a madurar y cambiando nuestra visión y nuestra percepción de las cosas, lo que puede hacer que nuestra relación con las personas cambien Sentimos que ya no tenemos los mismos intereses o puntos de vista y que aquello que en el pasado nos unió parece haber desaparecido y ya sólo nos queda la costumbre.

Cuando esto sucede no siempre nos decidimos a dar el paso de decir adiós a esa amiga o a esa pareja. Nos da miedo la soledad que nos pueda embargar o el sentimiento de abandono en el que podremos quedar sumidos, y no queremos asumir la pérdida. En estos casos normalmente dejamos que la relación siga adelante por inercia, dejando que poco a poco se deteriore, lo cual, al final, puede llegar a ser mucho más doloroso y puede llevarnos incluso a renunciar a nosotros mismos.

Es importante saber cuándo debemos decir adiós, asumir que, en un momento dado, hemos escogido caminos diferentes. Y aunque es inevitable que suframos el dolor de la pérdida, de ese modo podremos dar la bienvenida a las personas con las que nos encontremos a lo largo del resto de nuestra vida.