Sabiduría esencial: vivir en plenitud
Vive en plenitud dando valor a lo esencial. Desterrando de tu vida todo aquello que no merece la pena tanto desde un punto de vista material como espiritual. Acércate a lo que de verdad importa: la realización profesional, las relaciones personales, tu propio yo. En una sociedad centrada en lo exterior es difícil, muy difícil mirar dentro de uno mismo, entre otras cosas, porque tampoco es sencillo poder fomentar el silencio que requiere ese arte de la introspección. En caso de que no te pares a pensar en ti, corres el peligro de llegar a los cincuenta años siendo todo un extraño para ti mismo. Es decir, puede que un día no reconozcas la imagen que ves en el espejo.

Para vivir en plenitud debes darte la oportunidad a ti mismo de ser feliz. Es decir, debes considerarte una persona merecedora de lo mejor y tú, debes estar dispuesto a recibirlo. No cierres la puerta cuando tengas la oportunidad de hacer un nuevo amigo, no temas al éxito profesional y deja que el destino te lleve y te guíe como una brújula.

Desde un punto de vista emocional el gozo, que es la alegría en su máxima expresión, es sinónimo de una vida plena y serena. Vive conectado con la energía positiva que brota de la tranquilidad de la conciencia, del hecho de actuar de una forma correcta y vive siempre los deseos de tu corazón.

Seguramente, no todos los podrás llevar a la práctica pero muchos de ellos sí. Puedes comenzar tu nueva andadura vital proponiéndote dos nuevas metas. Para ello, determina también el plan a trazar y el plazo de tiempo en el que te gustaría realizarlas. Para vivir en plenitud, escucha el eco en tu alma del ahora y silencia la tormenta del ayer y del mañana.