Sé fiel a ti mismo
A veces nos parece imposible alcanzar la felicidad. Nos da la sensación de que vivimos la vida sin sentido, sin un objetivo definido y nada de lo que hacemos ni de lo que tenemos nos satisface. Nos sentimos anestesiados o incapaces de disfrutar de la vida, pero tampoco nos paramos a analizar qué es lo que ocurre o por qué nos sentimos así. Y cuando finalmente lo hacemos nos damos cuenta de que no hemos sido fieles a nosotros mismos.

Ser fieles a nosotros mismos no es sencillo, porque para lograrlo hay que vencer muchos obstáculos y el principal de ellos el miedo.

Este miedo manifestado en muchos otros diferentes, como el miedo al qué dirán, el miedo a fracasar, el miedo a conseguirlo, el miedo a defraudar a los demás, a no cumplir sus o nuestras expectativas… y un largo etcétera de miedos y pensamientos paralizantes que nos acompañan día a día haciendo que acallemos esas voces que nos dicen que algo va mal, que no era esto lo que habíamos soñado y que tenemos que tomar de una vez la decisión de ser felices.

También es complicado porque no tenemos costumbre de escucharnos. Nuestra sociedad es una sociedad del ruido y del entretenimiento en la que todo ocurre muy deprisa. Pocas veces, en toda esa vorágine, tenemos ocasión de sentarnos en silencio, preguntarnos que esperamos de nosotros mismos, de nuestra vida, qué deseamos, cuáles son nuestros sueños y qué nos haría feliz.

Si lo hacemos, si nos escuchamos, podremos empezar a vivir realmente nuestra vida, y no la que otros esperan y nuestros deseos, pensamientos y forma de vivir estarán en consonancia, haciendo que mucha de la angustia, ansiedad e infelicidad que sentimos desaparezca, porque sólo podremos ser plenamente nosotros y plenamente felices si somos fieles a nosotros mismos.