Todo se simplifica cuando te concentras en vivir hoy
La realidad es muy compleja, especialmente tenemos esta sensación en determinadas etapas de la vida. Sin embargo, todo se simplifica cuando te concentras en vivir hoy, cuando conectas tu corazón con el valor de esta jornada. Sentimos el peso del futuro cuando convivimos con la incertidumbre de problemas que están por resolverse.

Y muchas personas también arrastran la ansiedad del pasado cuando conviven con una angustia no resuelta. Pasamos menos tiempo del que deberíamos conectados con el presente precisamente porque tenemos vías de escape como la imaginación, el recuerdo o la capacidad de anticipación. Hemos convertido en hábito esta tendencia y cada vez nos cuesta más corregirla.

Cómo concentrarte en el día de hoy

Para concentrarte más en el día de hoy, concreta planes específicos para llevar a cabo durante esta jornada. Ocupa tu tiempo en fines con sentido. Estar ocupado te ayudará a no preocuparte tanto.

Haz balance también de tu propia filosofía de vida y de qué es lo que te compensa más: ¿Sufrir por una carga de estrés insoportable o intentar minimizar el impacto de esas sensaciones? No por dar más vueltas a los problemas, se reducen antes todavía. Aparcar en ciertos momentos los asuntos que te preocupan no es un gesto de irresponsabilidad sino un signo de higiene mental: ¿Imaginas lo agotador que sería caminar todo el día con una mochila de veinte kilos? En el plano emocional ocurre lo mismo: no cargues siempre los mismos pesos, aligera el paso.

Todo se simplifica cuando te concentras en vivir hoy
El primer paso para concentrarte en el día de hoy es querer hacerlo. Saber que lograrlo depende principalmente de ti. Y buscar los medios oportunos para lograr este fin. Cuando vivimos una etapa de dificultad también debemos tener cuidado con los coros de los que nos rodeamos ya que, en muchos casos, lejos de hacernos un bien pueden perjudicarnos. Por ejemplo, cuando una persona sufre por una ruptura de pareja, no le ayuda demasiado rodearse de amigos que con sus comentarios le ayudan a posicionarse en el rol de víctima o personas que le dan la razón en todo.

Los amigos verdaderamente sabios y prudentes son aquellos que tienen en cuenta que no conocen toda la realidad cuando se trata de conflictos que afectan a más de una persona. Por eso, en este tipo de situaciones, los comentarios que de verdad nos ayudan son los de personas que plantean puntos de vista constructivos, en lugar de mensajes cargados de dramatismo.

Cada vez son más las personas que buscan un espacio semanal para practicar yoga, taichí, pilates y técnicas de relajación, puesto que este aprendizaje de introspección que adquiere distintos matices, puede ponerse en práctica en cualquier lugar.

Todo se simplifica cuando te concentras en vivir hoy

Cómo te gustaría recordar este momento

El futuro se convierte en motivo de sufrimiento cuando lo observamos desde la anticipación. Por el contrario, también puede ser un punto de inspiración cuando lo vivimos como un marco de realización personal. Es decir, cuando imaginamos cómo nos gustaría recordar en el futuro este momento de nuestra vida. Tal vez, el hecho de saber que muchas de tus preocupaciones de hoy te resultarán ridículas e insignificantes cuando tengas 80 años, te ayude a mirar la realidad presente con otros ojos.

Solo por hoy, saluda a un desconocido que te encuentres por la calle. Piensa menos en ti mismo y en tu propia realidad. Haz una buena acción. Minimiza el impacto del ego en tu vida intentando tener empatía con aquello que ocurre a tu alrededor. Solo por hoy recuerda que la vida de muchas personas es más bonita gracias a tu presencia.