Seis consejos para ser una persona feliz
La felicidad, es una palabra preciosa, poética, pero tal vez, también, demasiado idealizada. Nadie puede estar con la sensación de plenitud las veinticuatro horas del día. Por ello, la felicidad es tener un buen nivel de bienestar físico y, especialmente, emocional. Estar satisfecho con la situación presente y con motivación para afrontar el futuro. Por ello, hoy me gustaría reflexionar sobre el camino que puedes adoptar para ser una persona más feliz.

En primer lugar, conviene no infravalorar el poder de lo material. El dinero no da la felicidad, sin embargo, es importante tener una estabilidad económica para cubrir las necesidades básicas y para poder evolucionar. Por ello, el trabajo es un ingrediente fundamental para ser una persona vital. Esta es una de las razones por las que es difícil estar muy bien a nivel emocional, después de un periodo largo de desempleo.

El amor también es importante para ser una persona feliz. Pero sin establecer el paralelismo de asociar amor con la pareja. Es decir, en primer lugar, es indispensable tener un buen nivel de autoestima. Y en segundo lugar, tener una red de relaciones sociales de ocio y de diversión.

En tercer lugar, la familia es un motor indispensable para una persona que sabe que cuenta con el apoyo de los seres queridos en la dificultad. Los conflictos familiares son más habituales de lo que parece a simple vista, aunque en muchos hogares, sólo se noten en Navidad. Para ser una persona feliz, es indispensable tener el deseo de serlo. Aunque parezca contradictorio, existen personas que siempre buscan excusas para no serlo y ver el vaso medio lleno.

Para finalizar, en el horizonte de una persona feliz no debe de faltar el futuro, como ese paraíso en el que poder realizar los sueños. Sin embargo, la potencialidad de lo que podrá ser nunca debe de restar el brillo a lo verdaderamente importante: la actualidad del hoy. Existe una razón básica para ser una persona feliz: te lo mereces.