Semejanzas entre la tristeza y el dolor
El ser humano tiene una doble vertiente. Por un lado, es un ser que tiene cuerpo y también espíritu. Es decir, el hombre no se reduce sólo a su materia sino que también, posee una dimensión espiritual. En el cuerpo vives sensaciones mientras que a nivel anímico experimentas sentimientos o emociones. ¿Existe algún paralelismo entre unos y otros, es decir, entre cuerpo y mente? La realidad es que sí.

Desde un punto de vista filosófico, Tomás de Aquino explicó que el dolor corporal es semejante a la tristeza anímica mientras que el placer físico es equivalente a la alegría en el alma. Sin embargo, también matizó que también se puede producir el placer a nivel intelectual, así sucede, por ejemplo, cuando te gusta leer o sientes la satisfacción de haber aprobado un examen de universidad muy difícil.

Por otra parte, mientras que el dolor físico puede ser calmado con la ayuda de medicamentos, por el contrario, el dolor moral es mucho más difícil de soportar y de mitigar. ¿Cuáles son los remedios de la tristeza? El consuelo de un amigo, el placer de hacer aquello que te gusta, la música, el paso del tiempo, la esperanza de saber que todo pasará pronto, cuidar de ti mismo, es decir, descansar y tener una buena alimentación…

La tristeza y el dolor también van unidos ya que por ejemplo, cuando una persona sabe que tiene una enfermedad grave, de forma directa, a modo de causa y efecto subre una gran tristeza anímica. Un peso que puede llegar a pesar toneladas como si fuese una piedra física sobre la espalda.

Del mismo modo, cuando estás más cansado también te muestras menos receptivo a la alegría de las relaciones sociales o de la intimidad con los demás porque lo único que necesitas es descansar y dormir.