Sentimientos que afloran cuando estás estancado
Es muy posible que haya momentos en los que sientas que estás estancado. Todos hemos pasado por este tipo de capítulos en algún momento y lo cierto es que es muy incómodo a nivel emocional convivir con esas sensaciones desagradables. La frustración es uno de los sentimientos que tenemos en esta etapa. Una frustración que surge de la insatisfacción con la realidad presente y el deseo de alcanzar nuevas metas.

Sin embargo, el sujeto pospone tomar decisiones por pereza, por miedo o incluso, por no saber qué es lo que quiere exactamente. De hecho, esta es otra de las causas frecuentes de estancamiento. Queremos avanzar pero no sabemos qué es lo que nos conviene. Visualizamos nuestro futuro y no observamos con nitidez una opción clara. En este contexto de desorientación, un proceso de coaching resulta muy constructivo para avanzar y clarificar ideas.

El síndrome del quemado

En una etapa de este tipo aflora el contacto con la carencia. Es decir, es frecuente que el sujeto piense en negativo, se concentre en aquello que le falta y que le hace sufrir. En este tipo de capítulos, es como si los puntos positivos fuesen invisibles, no les damos el valor que realmente merecen o incluso, los damos por supuesto.
Cuando estamos estancados también podemos tener miedo. No solo de no lograr nuestras metas sino de arriesgar y perder la estabilidad presente. Porque una persona puede estar estancada pero tener una estabilidad laboral que le aporta una calidad de vida.

Sentimientos que afloran cuando estás estancado
Cuando estamos estancados tenemos muchas sensaciones de color gris. El cansancio físico y psicológico es habitual en este contexto. Especialmente, a primera hora de la mañana cuando surge el tedio ante un nuevo día que se vive como igual al anterior. En relación con el síndrome postvacacional, aquellas personas que están estancadas en su vida iniciaron sus vacaciones como una especie de huida. Y ahora regresan a su inevitable realidad.

No solo podemos sufrir el síndrome del quemado en el trabajo sino que también podemos estar quemados en nuestra monotonía habitual.

Sentimientos que afloran cuando estás estancado

Qué hacer cuando estás estancado

En este tipo de situaciones, los detalles más sencillos pueden marcar un punto de inflexión, aportar un soplo de aire nuevo. Por ejemplo, fomenta tu agenda cultural. La cultura es un alimento de la mente y en la medida en que educas tu sensibilidad, comienzas a experimentar beneficios en tu propia vida. Haz cosas nuevas porque si siempre sigues haciendo lo mismo de siempre, no obtendrás resultados diferentes. Asistir a clases de teatro es una experiencia muy constructiva a través de la que superar la timidez, mejorar las habilidades sociales, potenciar el lenguaje corporal y adquirir habilidades que, en muchos casos, también puedes aplicar a tu vida.

¿En qué momentos del día te sientes especialmente estancado? Identifica esas situaciones de conflicto para acotar el malestar. ¿Por qué te sientes así? ¿Qué es lo que echas de menos? ¿Y vas a pasar más tiempo en la añoranza? Haz algo para salir del punto en el que estás, da un paso. Aunque sea pequeño. Piensa, por un momento, qué harías si hoy fuese el último día de tu vida. Sé sincero contigo mismo y seguro que se te ocurre algo mejor que seguir quejándote por estar estancado en un punto cuando tienes inteligencia, voluntad y libertad para crear una nueva realidad.