Sentimientos asociados a la tristeza del divorcio
El divorcio produce tristeza interior incluso en aquellos casos en los que la separación era deseada ante la incompatibilidad de caracteres de ambos. El divorcio pone en evidencia lo que cada miembro de la pareja conocía en su interior, sin embargo, la ruptura definitiva marca un punto de inflexión en la vida personal. Existen sentimientos asociados a la tristeza producida por la separación matrimonial. ¿Qué sentimientos pueden experimentarse en esta etapa de la vida?

Alteración de la autoestima

Una ruptura de matrimonial puede afectar de forma directa a la autoestima personal, especialmente, en el caso de quien ha sido abandonado y se sitúa en un rol que asocia con connotaciones negativas.

Esta alteración de la autoestima puede conducir a la persona a buscar su seguridad en otro ámbito, por ejemplo, en el trabajo.

Algunas personas que viven un divorcio también sienten cierta inseguridad ante el miedo a qué dirán los familiares y amigos más cercanos. El juicio ajeno puede resultar muy doloroso en esta etapa de la vida.

Sentimientos asociados a la tristeza del divorcio

Estrés producido por el cambio

Un divorcio afecta de forma directa al estilo de vida personal. Estos cambios pueden producir estrés ante el cambio brusco que hace salir a la persona de su zona de confort hacia una nueva rutina. Que una persona estuviese en su zona de confort sentimental no significa que fuese feliz, sin embargo, se sentía cómoda. La adaptación al cambio viene acompañada por las dudas de no saber qué camino tomar en esta nueva etapa.

En una primera etapa de divorcio también es posible experimentar esperanza ante un posible reencuentro, especialmente, en el caso de seguir enamorado y haber sido abandonado. Otros sentimientos frecuentes en un divorcio son: la ira y el resentimiento, el enfado interior y los sentimientos contradictorios (la nostalgia y rechazo causado por el daño emocional sufrido).