Sentimientos: melancolía y nostalgia
Melancolía, nostalgia, anhelo, echar de menos… son muchos los términos que sirven para expresar una sensación de añoranza y de vacío. De pronto, hay algo que evoca el pasado, no tiene que ser ni siquiera un pasado lejano, es decir, puede ser reciente.

En cualquier caso, te das cuenta de que echas de menos a alguien o a algo. No sólo se puede echar de menos a amigos, familiares, o a alguien que te gusta, sino también, a ciudades, situaciones, paisajes, música, olores… La vida se compone de un montón de matices diferentes, por tanto, la añoranza también puede darse en múltiples grados y manifestaciones.

La melancolía y las nostalgia son sentimientos que vividos de una forma o de otra te pueden hacer sentir bien o mal. Por ejemplo, un aroma puede traerte recuerdos de tu infancia. En ese caso, seguramente te sentirás genial al recrear los veranos en el pueblo visitando a tus abuelos. En cambio, puede que sientas nostalgia de un primer amor que no has podido olvidar.

En ese caso, el sufrimiento es inherente al propio recuerdo en tanto que sientes impotencia por aquello que pudo ser y no fue. En el mejor de los casos, también puedes sentir nostalgia por el hecho de echar de menos a una persona a la que hace un tiempo que no ves, pero que tienes ganas de volver a ver. En ese caso, es bonito porque seguro que aprovechas este sentimiento en positivo para luego disfrutar mucho más del reencuentro y saborear cada momento.

¿Qué hacer con la nostalgia y la melancolía? Vivir estos sentimientos que favorecen tanto la introspección y te ayudan a descubrir cuáles son tus deseos y qué es lo que te gustaría hacer con tu vida. Incluso, puedes animarte a escribir y crear un poema aunque sea imperfecto o reflejar tus vivencias en un diario.