Sentimientos tóxicos por vivir en el pasado
El ser humano puede haberse quedado estancado en una etapa del pasado. Así sucede cuando una persona recuerda constantemente un conflicto del ayer. Como consecuencia de esta posición existencial inadecuada surgen sentimientos claramente tóxicos que roban calidad al presente. ¿Cuáles son estos sentimientos?

Capítulos sin resolver

Aquel que actúa de esta forma, no ha cerrado las puertas de cada etapa de su vida de un modo asertivo sino que carga con el peso de tener capítulos importantes pendientes de resolver. En la mayoría de los casos, esos capítulos se cierran a través de la gratitud, la aceptación y el perdón.

Añoranza crónica

Echar de menos continuamente una situación del pasado nos hace perder la óptica real de la realidad. Y es que, cuando surge este malestar, la persona ha idealizado en exceso el pasado y ante esta idealización, el presente parece pequeño.

Sentimientos tóxicos por vivir en el pasado

Rencor acumulado

Vivir en el pasado es sinónimo de llenar la mochila emocional de rencores y frustraciones hacia uno mismo o hacia otros seres queridos. Se adopta la actitud equivocada al buscar culpables externos a los problemas internos. Es decir, la frustración está directamente vinculada con el rol de víctima.

Procesos de duelo que siguen abiertos

Esto ocurre especialmente en el caso de quienes no han cerrado la puerta de un desamor del ayer y mantienen viva la esperanza de que esa historia tenga una segunda parte. Es posible sentir este dolor también en el caso de no haber curado el dolor por la muerte de un ser querido. Toda pérdida requiere un proceso de duelo. Cuando ese proceso sigue abierto, entonces, la pérdida no ha sido asumida y produce una distorsión del presente en quien sigue pegado a algo que ya no es como fue.

Potencia los sentimientos positivos del pasado. ¿Cómo lograrlo? Recuerda los momentos felices, agradece los momentos inolvidables y valora la experiencia práctica.