Sentir impotencia
Sentir impotencia y frustración por una situación que no comprendes y que te desborda en cierta forma es doloroso porque a los seres humanos nos cuesta mucho asumir y aceptar que existen sucesos que escapan a nuestro control y voluntad. No tenemos que pensar en factores sobrenaturales para caer en la cuenta de sucesos que objetivamente, son frustrantes cuando rompen con una idea que tú tenías marcada.

Sentir impotencia en las relaciones personales

En el plano de las relaciones personales es frustrante, no entender la falta de coherencia en la actitud que alguien tiene contigo. Así se siente quien tiene la sensación de que alguien ha alimentado sus falsas ilusiones a nivel sentimental.

También se siente impotencia cuando te ves inmerso en un conflicto por algo que tú no has dicho, simplemente, porque has sido víctima de rumores infundados.

El plano laboral también es muy susceptible de este tipo de situaciones. Se puede sentir impotencia por tener que convivir con un compañero de trabajo que resulta totalmente incompatible en su modo de ser contigo.

Lo frustrante de sentir impotencia es que tienes que cortar el círculo mental de pensar en qué puedes hacer para cambiar las cosas para asumir que, simplemente, no puedes hacer nada por cambiarlas. Y de hecho, cuanto antes aceptes eso, antes podrás avanzar y sentirte mejor contigo mismo.

Sentir impotencia

Situaciones que no te gustan

En esencia, cuando sentimos impotencia ante un hecho, nos encontramos con una situación que no nos gusta por alguna razón. En general, sentimos una gran frustración porque ese hecho ha roto nuestros deseos y expectativas.

Dependiendo del grado de frustración el dolor puede crecer hasta el infinito. La frustración amorosa es una de las más fuertes. Del mismo modo, se puede sentir impotencia ante un hecho inexplicable. Por ejemplo, la muerte repentina de un ser querido.