Sentirse joven es una actitud
Hoy por hoy parece que lo único que cuenta es ser joven. Hablamos de jóvenes de 45 años porque nadie quiere bajarse del carro de la juventud y nos parece que, a determinada edad, toda posibilidad de disfrutar de la vida desaparece por completo, y ya no nos queda más que resignarnos a la vejez.

Sin embargo, seguramente no hay cuestión menos relacionada con la edad que sentirse joven. Existen adolescentes que se sienten viejos, incapaces de maravillarse ante nada, mientras que a los 40 y 50 muchas personas experimentan una plenitud en sus vidas que les hace sentirse más jóvenes que cuando lo eran cronológicamente hablando.

Sentirse joven es una actitud, y cultivarla es muy sencillo:

– Deja de preocuparte por lo que piensen los demás. Muchas personas se frenan en hacer o intentar cosas porque “ya no tienen edad”.

Esto no significa que caigamos en el ridículo intentando parecer niños, pero sí que no renunciemos a aquello que queremos hacer porque ya tenemos X años. Estudiar, comenzar nuevas aficiones, practicar nuevos deportes, conocer gente, relacionarnos con otras personas… en muchos casos la edad es sólo una excusa para no ponerse en movimiento.

– Céntrate en lo positivo: A determinada edad, como cuando cumplimos los cuarenta años, es inevitable no hacer un balance de lo que ha sido nuestra vida hasta ese momento. Cuando lo hagamos, es el momento de centrarnos en lo positivo y olvidar lo negativo: los sueños que hemos cumplido, los que esperamos cumplir (que también son una gran riqueza y nos sirven de estímulo), las personas que nos quieren, todo lo que hemos vivido… en todo ello podemos encontrar algo positivo.

– Mantente al día: Las nuevas tecnologías, las modas, el avance de la sociedad… es muy importante seguir conectado con todo lo que sucede a nuestro alrededor, ya que ello nos ayuda a evolucionar y no quedarnos estancados.