Sentirte solo en momentos difíciles
La amistad es un valor importante en la vida, sin embargo, también es cierto que una persona puede sentirse sola en momentos difíciles. Existen personas que han tenido la experiencia de que sus amigos se han alejado cuando de verdad necesitaban su ayuda. La soledad es una experiencia humana inevitable. Este es uno de los motivos por los que es positivo aprender a estar solo.

Por otra parte, cuando una persona se siente sola en momentos difíciles debe de hacer un esfuerzo especial para que esta decepción no se converta en una forma de resentimiento y de enfado crónico. La soledad en los momentos duros de la vida puede ayudarte a conocerte mejor a ti mismo al darte cuenta de tu fortaleza.

Cómo sentirte acompañado

Si por determinadas circunstancias una persona se siente sola en un momento en el que desearía no estarlo: ¿Qué puede hacer para sentirse más acompañada? La lectura es un medio positivo para enriquecer la mente con historias personales que pueden potenciar la empatía en el lector.

Sentirte solo en momentos difíciles
Del mismo modo, escuchar música también puede ser un anclaje emocional para elevar el estado de ánimo. Es posible participar en un taller sobre crecimiento personal. Este curso formativo ayuda a potenciar la introspección pudiendo compartir experiencias con otras personas.

La práctica de escribir en un diario puede ayudarte a hacer un seguimiento de tu estado emocional, exteriorizando sobre el papel los miedos personales, fortalezas, inseguridades y esperanzas. Además, también es muy positivo nutrir la autoestima a través de premios frecuentes que puedes darte a ti mismo y que te ayudan a mimarte en la debilidad.

Potencia tu autonomía personal

Conviene potenciar la autonomía en la realización de planes incluso cuando no se tenga compañía para compartir algunas actividades como ir al cine, pasear, comer en un restaurante… La autonomía en el ejercicio de la libertad reduce el sentimiento de soledad.

Es positivo tomar la iniciativa de proponer planes a amigos y conocidos para no cerrar la puerta a la amistad a pesar de las decepciones.