Ser mejor persona
El objetivo de ser una mejor persona es uno de los más difíciles para uno mismo ya que dar por supuesto esta meta implica asumir los propios límites, los defectos y las carencias. Toda una receta de humildad para el ser humano que con mucha costumbre tiende a mirar su propio ego y a encerrarse en los márgenes de su identidad mimada. ¿Cómo puedes ser mejor persona?

En primer lugar, queriendo serlo. Si crees que ya has llegado a tu máximo, entonces, está claro que ya no queda nada que hacer. En cambio, si crees que puedes aportar cosas buenas a los demás, pensar menos en ti para atender las necesidades ajenas, estás en el camino correcto de aquello que los clásicos llamaban el bien común. Siendo una buena persona también ganas en salud y calidad de vida: te sientes mejor contigo mismo, tienes menos disgustos, duermes mucho mejor, tienes paz interior, vives con cierta esperanza en el futuro y en el corazón ajeno. La vida fluye de una forma más sencilla.

Por otra parte, las relaciones sociales ocupan un lugar prioritario en el corazón. Por ello, intenta ser honesto, déjate conocer, comparte… No se trata de tener el mismo grado de implicación con todo el mundo sino con aquellos que de verdad conectan contigo, con tu modo de ser y ven tu luz… De hecho, de forma curiosa, te encontrarás con gente que te ayuda a ser mucho mejor todavía… Esas son las personas que de verdad merecen la pena porque se convierten en indispensables para ti.

El tiempo es ese ingrediente misterioso que te permite evolucionar y conectar contigo mismo y con los demás. Es decir, el destino te pone a las personas adecuadas en el camino por ello, no te consideres autosuficiente, al punto de dejarlas escapar.