Ser un ejemplo positivo para los demás
El mundo es muy grande pero está claro que cada persona tiene un campo de influencia directa sobre su entorno más cercano de familia, amigos y trabajo. En plena crisis económica, los medios de comunicación muestran noticias que reflejan la falta de ética de muchas personas. Sin embargo, la tendencia habitual ante este tipo de situaciones suele ser la de criticar los actos ajenos. Sin duda, merece la pena ir un paso más allá para sembrar esperanza en el mundo siendo una buena persona a nivel individual, es decir, siendo un ejemplo de coherencia y valores para los otros.

Tú puedes mejorar tu mundo

El mundo es muy grande, pero tu mundo, desde un punto de vista personal es más concreto. Cualquier pequeña acción puede tener un gran peso en la vida de otra persona. No imaginas cómo puedes cambiar la vida de alguien que se siente solo si le tiendes tu mano y le brindas tu amistad. Un correo bonito puede alegrar el día a alguien que te aprecia.

Tu sonrisa puede cambiar el estado de ánimo de alguien que tiene un mal día. Es gratificante pensar que cada uno tiene poder y capacidad para regalar esperanza en una sociedad que necesita tanto amor.

Ser un ejemplo positivo para los demás

Que tus hechos sean reflejo de tus pensamientos

Existe una norma básica en una vida recta: que tus hechos sean el reflejo de tus pensamientos. Y que tus palabras describan la realidad de tu corazón. Pensamiento, sentimiento y acción forman una línea que te define. Es positivo vivir con conciencia, pensar las cosas y ser uno mismo.