Si tu felicidad no ha llegado, sigue buscando
La felicidad, una palabra preciosa en forma y contenido. En ocasiones, un verdadero milagro y es que existen momentos de plenitud que te desbordan y llegan en el instante más inesperado. Sin embargo, la felicidad no siempre es tu compañera de viaje, tu mejor aliada en el camino de la vida. ¿Qué puedes hacer si tu felicidad no ha llegado? Seguir buscando con más fuerza: buscando tu verdadero camino, tu lugar en el mundo.

A veces, hay que tener mucha paciencia para poder descubrir estas verdades vitales, pero por suerte, la espera merece la pena ya que la recompensa es infinita: no hay nada mejor que ser feliz. Y todavía más importante, tener la valentía de intentarlo. ¿Dónde está la felicidad? Esta pregunta se la ha hecho todo ser humano en algún momento de su vida, sin embargo, las respuestas en cada caso son diferentes. La felicidad no está en un punto fijo, por ello, no es una entidad material sino inmaterial. No se ve pero se siente. De hecho, no existe nada que llene más el corazón que el hecho de ser feliz.

No te mientas a ti mismo, no te engañes y responde con sinceridad a la siguiente pregunta: ¿Estás en el lugar en el que quieres estar o sueñas con una vida diferente? ¿Tienes la sensación de que te falta algo muy importante? El vacío que deja la infelicidad sólo se puede llenar con la búsqueda de la verdadera felicidad. Escucha tu corazón y camina hasta donde haga falta para sentirte pleno.

¿Por qué a veces dejamos de buscar? Por miedo de no encontrar algo que queremos, porque estamos cansados del camino recorrido. Nadie dijo que la vida fuera fácil, al menos, vivir de una forma auténtica implica valentía. Pero esa fuerza está dentro de ti y se llama: alma.