Silenciar la mente para alcanzar la paz
Este es uno de los pasos definitivos, uno de los más complejos, para alcanzar el bienestar. El silenciamiento mental, es decir, intentar para el ruido de pensamientos, miedos, palabras internas, observaciones, anticipación de futuro, recuerdo del pasado y tantos elementos que, con tanta frecuencia, nos hacen estar pendientes de todo menos de lo que de verdad debemos. Silenciar la mente es alcanzar un estado de conciencia plena.

La realidad es que no es sencillo alcanzar este nivel de conexión total con lo trascendente, sin embargo, técnicas como la meditación, el yoga, el pilates, las técnicas de relajación o, simplemente, los paseos por espacios naturales mientras intentas vaciarte de ti mismo, son un punto de aprendizaje necesario para liberar la mochila emocional de todo aquello que pesa demasiado.

Silenciamiento del cuerpo y de la mente

Es muy importante recordar que la conexión entre cuerpo y mente es tan profunda que el ruido no solo puede proceder del diálogo interior sino también de una postura corporal que produce algún tipo de incomodidad. En relación con lo dicho anteriormente, técnicas como el yoga, el pilates o el taichi son saludables porque no solo nutren la mente sino que también, son un medio para poner conciencia sobre el propio cuerpo.

El silenciamiento también puede partir de una inspiración concreta, por ejemplo, música de relajación. A través de YouTube puedes encontrar distintas bandas sonoras para crear un ambiente intimista en tu ánimo. Llega un momento en el que la música queda en un segundo plano para alcanzar un estado total de tranquilidad.

Silenciar la mente para alcanzar la paz
El silenciamiento es terapéutico porque ofrece una experiencia tranquila de la vida. En este tipo de situaciones, no estamos en un nivel de euforia o de gozo desbordante sino de paz y serenidad. El silenciamiento también es terapéutico porque al vaciar la mente de todo pasado, de todo presente y de todo futuro, de pronto, te encuentras solo contigo mismo en la realidad de este instante. Y cuando eso ocurre es como si todos los problemas desapareciesen por completo.

Por nuestra mente pasan tantas horas a lo largo del día que no las recordamos al final de la jornada. Pero además, esta saturación de palabras también puede producir sentimientos contradictorios en muchos momentos. No por tanta reflexión, somos más productivos a veces, no canalizamos bien esta energía que parte de un potencial inherente a la voluntad. El silenciamiento produce descanso.

Silenciar la mente para alcanzar la paz

Bájate del tren de la prisa

Bájate del tren de la prisa tan frecuente en la sociedad actual. Tal vez no puedas hacerlo en todos los momentos pero sí es saludable que lo logres en algunos espacios. Que haya instantes en los que quieras hacer un elogio de la calma para vivir y sentir con el corazón. Porque solo desde la calma podemos hacer un cambio ordenado en la existencia, desarrollar una nueva mirada y darnos cuenta de aquello que no está en sintonía con la belleza del mundo. Por tanto, el silenciamiento es un viaje hacia la interioridad de ti mismo en tu vinculación con el mundo.