Síndrome del soltero en San Valentín
Algunas personas viven con total dramatismo y sufrimiento la soltería y la libertad. En cierto modo, se sienten etiquetadas desde un punto de vista social y se sienten diferentes a aquellos que han logrado formar una familia. Su situación sentimental se convierte en un tema recurrente desde un punto de vista emocional, pero la sensación de angustia que produce el temor de no encontrar nunca a la media naranja, aflora todavía más en momentos puntuales como San Valentín. La fiebre romántica desata a los corazones con motivo de la celebración del Día de los Enamorados.

Sin duda, se trata de un día al que las personas dan el peso justo y adecuado para vivirlo con naturalidad. A fin de cuestas, es un día más. Sin embargo, quienes sufren por estar sin pareja, otorgan a este 14 de febrero mucho más peso en forma de tristeza e incluso, enfado.

Se puede estar soltero y disfrutar de San Valentín. En primer lugar, conviene dejar de idealizar la relación de pareja como símbolo de la felicidad absoluta. Por otro lado, es importante ser realista. Es decir, siempre existen conflictos que superar y carencias que llenar. Por ejemplo, puede que una persona soltera desee encontrar pareja.

Pero también, las parejas quieren mejorar su comunicación, tienen dudas sobre sus sentimientos o no llegan a acuerdos en temas importantes. Es decir, cada situación tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Y la única forma de saber vivir en pareja es saber disfrutar de la soledad que brota del aquí y del ahora.

Aquellos que sufren con su soledad, en San Valentín la notan mucho más, sencillamente, porque se comparan con los demás. Sin embargo, cada persona tiene su camino y su momento. Es decir, existen personas que tardan mucho tiempo en encontrar el amor de su vida, y otras, que no lo encuentran nunca. Pero eso, no es motivo para dejar de ser feliz.