Síndromes psicológicos literarios
Los escritores, a través de la literatura, han creado personajes con rasgos psicológicos muy marcados, tanto que, con el tiempo, la psiquiatría ha adoptado los nombres de dichos personajes para denominar cuadros psicológicos que cursan con síntomas parecidos a los de la personalidad o el comportamiento de los protagonistas de la literatura.

El parecido entre la realidad y la ficción es tal, que existen una serie de síndromes conocidos como síndromes literarios. Aquí te presentamos algunos de ellos:

No sólo en las novelas

– Síndrome de Huckleberry Finn: Su nombre nace del personaje literario creado por Mark Twain, compañero inseparable de Tom Sawyer y que protagonizó “Las aventuras de Huckleberry Finn”. Este síndrome se caracteriza porque quien lo sufre tiene tendencia a eludir las responsabilidades, igual que haría un niño, por lo que suelen cambiar con frecuencia de trabajo en la edad adulta sin ningún motivo. Según los expertos, este comportamiento se deriva de una baja autoestima y síntomas de depresión.

– Síndrome de Peter Pan y síndrome de Wendy: Ambos se basan en los personajes del cuento “Peter Pan”, de J.M. Barrie. El primero suele darse en hombres y el segundo en mujeres.

Síndromes psicológicos literarios

– Síndrome de Otelo: Se conoce así también a los celos patológicos, un trastorno que lleva a quien lo sufre a preocuparse desmedida y obsesivamente por la posible infidelidad de su pareja. El nombre nace del personaje de Otelo, de la obra homónima de William Shakespeare.

El más famoso

Es, sin duda, el síndrome de Madame Bovary, que se caracteriza por un estado de insatisfacción permanente de quien lo sufre, en el plano afectivo y social derivado del contraste entre las ensoñaciones e ilusiones del paciente y la realidad. Su nombre deriva del personaje de Emma Bovary, creado por Gustave Flaubert en la conocida novela Madame Bovary.