Síntomas físicos de la ansiedad
El cuerpo no es una máquina y se desgasta tras un periodo de estrés prolongado o ante emociones desagradables como la ira, el rencor y la rabia. La ansiedad muestra que la persona tiene dificultades para afrontar con recursos constructivos una situación concreta. Dichos recursos pueden aprenderse en cualquier momento, pero es positivo contar con la ayuda de un psicólogo.

Sensación de ahogo

Una persona que sufre un primer ataque de ansiedad se angustia cuando vive uno de los síntomas de un ataque de ansiedad que produce mayor preocupación. Surge la sensación de ahogo y de falta de aire. La persona tiene dificultades para respirar a pesar de que a nivel de salud se encuentra perfectamente y no tiene nada grave. Se trata de una sensación y no de una realidad.

Bolo en el estómago

Las personas que sufren un ataque de ansiedad también pueden sentir un nudo en el estómago que es muy molesto. Roba el apetito y produce desgana. El afectado siente que tiene dificultades incluso para tragar la saliva. En relación con este asunto, la persona también puede tener otros problemas como ardor de estómago e indigestión.

Palpitaciones

Así como los afectados por un ataque de ansiedad se angustian ante la sensación de falta de aire, sucede lo mismo, cuando sienten que el corazón se acelera.

Síntomas físicos de la ansiedad

Dolor en hombros y cuello

Cuando una persona sufre un ataque de ansiedad, el cuerpo se pone muy tenso y rígido, por ello, el cansancio se muestra de una forma especial en las partes que han resistido esa presión. Por ejemplo, el cuello y los hombros.

Es tal el cansancio que una vez que ha pasado el capítulo de crisis, la persona tiene ganas de dormir y descansar tras el susto sufrido. El descanso es doble cuando el afectado descubre al acudir al médico que no tiene ningún problema de corazón.