Los síntomas del proceso de desenamoramiento
El proceso de desenamoramiento no es repentino sino un proceso gradual en el que se produce un cúmulo de sensaciones internas que finalmente, derivan en la muerte del sentimiento del amor. El desenamoramiento muestra un claro contraste con la ilusión inicial de la historia cuando la imagen que los enamorados tienen del otro es idílica y perfecta.

Por el contrario, cuando se experimenta el sabor amargo de la decepción por desenamoramiento, las virtudes se reducen y aumentan los defectos. La otra persona sigue siendo exactamente la misma: ¿Qué ha cambiado entonces? El mundo interior del enamorado y su forma de observar al otro.

La paradoja del sentimiento

Conviene puntualizar que, en esencia, el desenamoramiento es un misterio tan notable como el propio amor ya que así como nadie elige de quién se enamora, del mismo modo, nadie decide desenamorarse de su pareja. Sin embargo, a veces, así ocurre. Una persona puede incluso haberse desenamorado de alguien a quien valora y admira.

Los síntomas del proceso de desenamoramiento
En otros casos, ocurre la situación contraria: la persona no llega a comprender cómo pudo enamorarse en su momento. Son las paradojas del corazón y de los sentimientos.

Frustración y resentimiento

En aquellos casos de desenamoramiento que vienen acompañados por la frustración y el resentimiento, la persona se siente enfadada y triste por el tiempo que ha perdido en una historia cuyo final no ha sido feliz. El proceso del desenamoramiento muestra que esta es una de las cartas del juego del amor ya que la incertidumbre es un factor inherente en las relaciones, todavía más al inicio de una historia.

En aquellos casos de amor no correspondido, el desenamoramiento comienza en el instante en el que el enamorado siente que se le ha caído la venda de los ojos de una forma definitiva al darse cuenta de cómo son las cosas en realidad.