Síntomas psicológicos de la anorexia
La anorexia nerviosa se encuadra dentro de los trastornos alimentarios, junto con la bulimia y la vigorexia. Su síntoma más visible es el progresivo adelgazamiento de la persona que la padece, hasta llegar a una delgadez patológica que causa grandes problemas en el organismo a nivel físico, pudiendo terminar en la muerte.

Pero la anorexia no sólo afecta al cuerpo, sino que va acompañada de una serie de síntomas psicológicos que son los que dificultan que los pacientes puedan superar la enfermedad si no es con un tratamiento psicológico específico.

Los síntomas son los siguientes:

– Distorsión de la percepción de la imagen corporal: Es quizá el síntoma más agudo y el que empuja a los pacientes a ingerir la menor cantidad posible de alimento. Íntimamente ligado a ello se encuentra la negación que hacen de su enfermedad, ya que su cerebro omite la información objetiva derivada de básculas, exámenes médicos, etc.

– Cambio de carácter: Quienes padecen anorexia se van volviendo más retraídos, sobre todo porque evitan todo acontecimiento social que esté relacionado con la comida. También se vuelven más irritables, haciendo cada vez más complicado su trato con los demás.

– Rasgos obsesivos: Aparecen rituales compulsivos a la hora de comer o preparar la comida. Poco a poco todo su mundo se centra de forma obsesiva en todo lo relacionado con la nutrición y el peso, el ejercicio físico, los productos adelgazantes, etc., de forma que su mundo se va reduciendo poco a poco.

– Búsquedad de la perfección: Lo intentan a través de su propio cuerpo y al no lograrla (nunca alcanzan ese ideal que está en su cerebro) sienten una gran frustración que deriva en una depresión que suele ir acompañada de una gran sensación de fracaso y de vacío.