Situaciones para aprender a fluir
Aprender a fluir con el presente es uno de los signos de inteligencia emocional más saludables. Sin embargo, educar la mente y tener un control positivo de los pensamientos, es mucho más complejo que cambiar la posición de un objeto material. Los pensamientos son invisibles e inmateriales.

Sin embargo, mientras que existen situaciones de nuestra vida en las que podemos tener una disposición más negativa hacia el presente, por el contrario, existen otras situaciones en las que fluimos de una forma natural. ¿Y qué situaciones son aquellas que producen este bienestar?

Momentos en los que te sientes bien

Esas rutinas en las que te sientes tan bien y te concentras en lo que estás haciendo. Puedes realizar el ejercicio de enumerar en una lista cinco planes en los que fluyes naturalmente en tu rutina cotidiana. Por ejemplo, muchas personas a las que les gusta la pintura, asisten a clases en las que se evaden de todo lo demás mientras se sumergen en un universo pictórico en el que parece detenerse el tiempo.

Tener espacios de este tipo es un valor necesario para poder compensar la balanza emocional y reducir la tensión que se produce en otro tipo de situaciones de la vida. Es normal que haya otros momentos en los que resulta más difícil aprender a fluir, por ejemplo, aquellas situaciones en las que existe algún tipo de tensión interna (estrés, miedo, bloqueo emocional e inseguridad).

Situaciones para aprender a fluir

Lugares que son como tu hogar

Por otra parte, los lugares y las personas también tienen una conexión directa con nuestra propia esencia. En aquellos lugares en los que nos sentimos como en casa y en compañía de aquellas personas que nutren nuestra alma de sentimientos agradables, también tenemos una mayor disposición hacia la conexión con el presente. Los entornos naturales son un escenario perfecto para aprender a fluir con esa agradable sensación de respirar aire puro.